Alimentación en el Post Parto

El proceso relacionado con la maternidad se caracteriza por presentar continuos cambios físicos, psicológicos y sociales, para lo cual la mujer debe adaptarse a las diferentes etapas.

Las experiencias vividas en la gestación son únicas de cada mujer y lo mismo ocurre en el período del post-parto, el cuerpo de cada madre se va adaptando a su propio ritmo.

Mediante una alimentación equilibrada, balanceada y sin necesidad de restringir ningún grupo de alimentos, se puede perder peso, los regímenes precipitados aumentan la ansiedad y son peligrosos, sobre todo si todavía se sigue amamantando a un hijo, ya que durante los primeros seis meses el bebé se alimenta casi exclusivamente de la leche materna, lo suficientemente nutritiva para asegurar su crecimiento.


En la etapa posterior al parto una preocupación bastante frecuente en las mujeres es recuperar el peso que se tenía antes del embarazo, pero es fundamental considerar que por sí sola la lactancia implica un desgaste importante que le ayudará a perder el peso de sobra.


Por otro lado hay que tener en cuenta que la ganancia de peso durante el embarazo se produjo en un período de 9 meses, por lo que su reducción también implica un proceso progresivo. Nunca se debe realizar dietas "rápidas y drásticas", al contrario, basta con seguir una alimentación saludable y equilibrada para comenzar gradualmente a perder peso. Posterior a los 6 meses, cuando su hijo comience con una alimentación complementaria (pecho materno y alimentación sólida) usted podrá iniciar una dieta que deberá ser ajustada por su médico y nutricionista según el peso pre-gestacional y del peso ganado en el embarazo.


La lactancia aumenta las necesidades de nutrientes, debido a la entrega de nutrientes al niño, primero por el calostro y luego a través de la leche materna.
La cantidad de calorías que se debe ingerir una mujer nodriza dependerá del estado nutricional que se tenía antes del embarazo. Aun así, la conversión de nutrientes de los alimentos ingeridos a nutrientes de la leche materna no es total. En el caso de energía es alrededor del 80 por ciento. Un litro de leche materna suministrada contiene más o menos 750 calorías, por lo tanto a modo de ejemplo, por cada 800 kcal de la leche materna, la madre necesita consumir 1 000 kcal en sus alimentos.

Cabe señalar que durante el embarazo se acumula grasa que se transformará en estas calorías adicionales que se van consumiendo durante la lactancia.

 

  • Consumir 5 comidas diarias: desayuno, colación de media mañana, almuerzo, colación de media tarde y once o cena.
  • Incluir 5 porciones de frutas y verduras frescas de distintos colores cada día. Estos alimentos proporcionan vitaminas, minerales y mucha fibra.
  • Los cereales integrales, legumbres y granos aportan energía y generan sensación de saciedad.
  • Consumir legumbres (garbanzos, lentejas o arvejas) al menos 2 veces por semana.
  • Consumir al menos 3 veces en el día productos lácteos de preferencia descremados como yogurt, leche y quesos.
  • Se recomienda consumir 2 a 3 veces semanales como máximo de carnes rojas pero siempre deben elegirse cortes magros.
  • Incorporar pescado dos veces a la semana ya que aportan proteínas de alto valor biológico y grasas insaturadas muy beneficiosas para la salud.
  • Las carnes blancas siempre se deben consumir sin piel.
  • El aceite de oliva, antioxidante por excelencia, aporta un sin número de beneficios, siempre debe consumirse crudo (sin cocción).
  • No saltarse las comidas ni picotear entre horas ya que esto hace que uno se alimente inadecuadamente y en exceso.
  • Incluir de 3 a 4 huevos semanales los cuales aportan.
  • Evitar las frituras y elegir siempre métodos de cocción como a la plancha, horno, al vapor, etc.
  • Beber abundante líquido, idealmente dos litros diarios a través de la ingesta de agua, leche, caldos, etc. La producción de leche requiere una elevada ingesta de líquidos.
  • Evitar los refrescos azucarados y muy calóricos.
  • Evitar también consumir hidratos de carbonos simples: dulces, azucares, miel, golosinas, chocolates, etc.
  • Reducir al máximo o evitar amasados y productos de pastelería.
  • Evitar consumir bebidas alcohólicas ya que no hay barrera para el paso del alcohol en sangre hacia la leche. Las bebidas excitantes que contengan cafeína no están contraindicadas en la lactancia pero sí limitadas, por lo que debe moderarse su consumo.
  • Las madres vegetarianas necesitan suplementos de Vitamina D, Calcio, hierro y vitamina B12 durante la lactancia para que su leche no carezca de estos nutrientes muy importantes para el bebé.
  • Frente a cualquier malestar no se automedique, siempre consulte a su médico.
  • Consumir alimentos ricos en fibras para disminuir el estreñimiento: Muchas veces las hemorroides, el miedo a los puntos y la alimentación pobre en fibra son factores que favorecen el estreñimiento. Por este motivo se debe aumentar la ingesta de legumbres, verduras, frutas, pan y cereales integrales.

 

 

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