Aprende sobre los cuidados del recién nacido

La etapa denominada como Recién Nacido, corresponde a los primeros 28 días de vida de tu hijo(a).

Es una etapa crucial, ya que en ella el bebé experimenta una serie de cambios que son propios de su proceso de adaptación a la vida fuera del útero.

Esta etapa se centra en el establecimiento de una vinculación positiva y segura del niño con sus padres y en el logro del funcionamiento de órganos y sistemas relativamente inmaduros e inexpertos al nacer.

A través de la entrega oportuna de los cuidados que necesita nuestro recién nacido, éste logrará comprender que se encuentra en un ambiente de confianza, donde sus necesidades serán cubiertas creando el apego necesario para su desarrollo y crecimiento.

  • Previo a la caída del cordón, el baño se realiza con algodón o una toallita suave, siguiendo el orden recomendado: utilizar 5 algodones grandes -húmedos con agua tibia- comenzando con cada ojo (utilizando un algodón diferente), luego limpiar con otro algodón la cara, orejas, cabeza, cuello, tórax, axilas y manos. Posteriormente, utilizando otro algodón, limpiar la espalda y extremidades inferiores. Finalmente, se debe limpiar los genitales (desde adelante hacia atrás), pasando por los pliegues, zona glútea y terminar en la zona anal.
  • Si la piel está reseca, se puede lubricar con vaselina líquida.

 

  • Mientras el cordón permanezca se debe limpiar con alcohol puro en concentración.
  • El cordón debe quedar siempre fuera del pañal para que no se moje con orina.
  • Una vez que se caiga, debe seguir limpiando hasta que la piel de estar húmeda y/o deje de sangrar.
  • Si aparece enrojecimiento y aumento de volumen se debe consultar de inmediato.

 

  • Esto se debe realizar una vez que el cordón se haya caído y el ombligo esté seco, con una frecuencia diaria o día por medio.
  • Se deben realizar en una tina pequeña, con agua tibia y jabones hipoalergénicos.
  • Introducir al recién nacido suavemente al agua para darle seguridad.
  • El baño deber durar unos pocos minutos.


Muda

  • La muda es una actividad de cuidado muy frecuente e importante para el bienestar del niño(a).
  • En la etapa inicial, es posible que se produzca enrojecimiento en la zona del pañal debido al contacto con deposiciones muy frecuentes y líquidas (deposiciones de transición).
  • Si hay un enrojecimiento permanente, llamado "cocedura", se sugiere asear la zona con vaselina líquida y usar cremas cicatrizantes y favorecedoras de la regeneración de tejidos. No aplicar polvos ni talco. Si la irritación es persistente o se extiende, es necesario consultar al Pediatra.
  • Las deposiciones irritan la piel, motivo por el cual se debe mudar al bebé prontamente.

 

Sueño y Vigilia
Los niños al nacer duermen más de la mitad de las horas del día. Para ayudarlo en este proceso, es importante:

  • Cuando duerme no disminuir los ruidos ni la luz.
  • En la noche dele su alimentación y prepárelo para dormir después de un baño o masaje.
  • No mudar en la noche a menos que tenga deposiciones.
  • Para evitar el reflujo se recomienda que él bebe duerma de lado, con cunas especiales para recién nacidos que evitan quedar boca arriba o boca abajo.

 

A veces ocurre que, a pesar de atender adecuadamente a un niño o niña, el llanto persiste. Estas acciones se deben aplicar progresivamente:

  • Mirar de cerca al niño(a), desde unos 20 cm. de distancia, buscando el contacto visual.
  • Hablarle suavemente o cantarle.
  • Tomarle los brazos y piernas.
  • Darle el chupete, si usa uno.
  • Mecerle en sus brazos y pasearse.
  • Envolverle en una manta, mecerle en sus brazos y pasearse.
  • Llevarle en el portabebé.
  • Desnudarle y sacarle los pañales en un ambiente cálido. Si persiste el llanto del niño(a) y el adulto se siente muy estresado(a), se recomienda:
  • Dejar al niño(a) en la cuna.
  • Alejarse del niño(a) por unos minutos, respirar hondo intentando tranquilizarse.
  • Solicitar ayuda a un cercano para tener un tiempo de pausa o un descanso.
  • Puede llevar al niño o niña al centro de salud.

 

Reflujo: Los pequeños pueden atorarse y votar secreciones, sobre todo leche, lo que corresponde a un proceso de aprendizaje y coordinación. ¿Qué hacer? En caso de atoro, poner al niño hacia delante y pegar suave en la espalda. Los vómitos y regurgitaciones son normales y en forma ocasional, incluso pueden ser explosivos y salir por la nariz. Lo anormal es cuando son muy seguidos, el niño llora mucho y como consecuencia puede no subir de peso.
Deposiciones: Se considera anormal cuando las deposiciones son duras o presentan sangre. En caso que el niño(a) se alimente con leche artificial puede presentarse estitiquez transitoria o prolongada, por lo que es recomendable comentárselo al pediatra y nunca utilizar laxantes, aguas de hierbas ni supositorios.
Disminución del peso: Los recién nacidos bajan de peso, porque en los primeros tres días se deshinchan y eliminan meconio (primera deposición). Por lo general, bajan de 200 a 300 gramos, lo que no supera el 10 por ciento de su peso de nacimiento y lo recuperan entre los 10 y 14 días siguientes.
Síntomas respiratorios: La presencia de tos en un RN siempre debe ser motivo de consulta al Pediatra. La respiración normal de un recién nacido es irregular, con aceleración, desaceleración y pausas cortas (de menos de 10 segundos).
Reflejos habituales: Los tiritones, saltitos y muecas son reflejos normales. No es por frío ni por dolor.

Algunos signos de alerta que obligan a consultar con urgencia son:

  • Sangramiento del cordón umbilical.
  • La presencia de fiebre. (Temperatura normal axilar: 36,5 - 37°C y temperatura rectal: 37 - 37,5°C).
  • Los cambios de color como palidez, cianosis (color azulado), o ictericia.
  • Rechazo a la alimentación al pecho o el biberón.
  • Vómito o llanto constantes.
  • Deposiciones con sangre.
  • Tos.
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