Cambios en el embarazo

Los cambios físicos y emocionales que experimenta la embarazada varían en cada trimestre de gestación.

Al cansancio, aumento de peso, náuseas y el dolor de espalda se le suman la ansiedad, la tristeza, felicidad plena y el pánico absoluto. Muchos cambios se producen en forma simultánea y es importante conocerlos para estar preparada y evitar futuras complicaciones.

Respecto a todos los cambios que afectan la piel, sean estas estrías, manchas oscuras o acné, es fundamental destacar que es difícil predecir estos cambios en cada mujer embarazada. Pero como medida general relacionada con el cuidado de su piel se destaca: mantener una buena hidratación con cremas, vestir en forma adecuada (prendas holgadas de algodón) y sobretodo, seguir una dieta saludable y equilibrada para no sobrepasar el aumento de peso indicado por su equipo médico.

 

Cambios que ocurren entre la semana 16 a la 20:

Durante esta etapa usted comenzará a sentirse mejor que al inicio del embarazo y tendrá más energía. Además, puede notar:

  • Molestias Lumbares: Estas molestias están relacionadas con las modificaciones a nivel de columna que se experimenta durante la gestación (la curvatura de la espalda aumenta para compensar el aumento del peso abdominal).
  • Percepción de movimientos fetales: En el caso que éste sea su primer embarazo, los primeros movimientos fetales se pueden percibir alrededor de las 20 semanas, y en las mujeres que ya han tenido embarazos anteriores, es probablemente que perciba estos movimientos unas semanas antes.
  • Acidez: Para evitar la acidez, trate de evitar los alimentos y comidas irritantes como frituras, cebolla, ají, chocolate, café o productos ácidos como las gaseosas, el tomate o bebidas alcohólicas.

 

Cambios que ocurren entre la semana 21 a la 28:

Durante este período, se evidencia un aumento notorio del vientre y asimismo de peso, lo cual está relacionado con el crecimiento de su hijo(a), por lo que es fundamental cuidar su alimentación y seguir las indicaciones de su médico tratante. Además de esto, se pueden presentar:

  • Cambios en los senos: Se vuelven más sensibles y la areola se oscurece y aumenta de tamaño para la futura lactancia. Además, es posible que comiencen a secretar calostro.
  • Transpiración: Puede que transpires mucho más de lo normal especialmente por las noches por el aumento del flujo sanguíneo.
  • Estrías: Es frecuente que aparezcan marcas lineales en algunas zonas de la piel como en muslos, abdomen, senos y glúteos.

 

Cambios que ocurren entre la semana 29 a la 32:

En esta etapa, el útero ocupa prácticamente todo el abdomen y produce presión bajo las costillas. Además, en estas semanas usted puede comenzar a sentir pequeñas contracciones indoloras que son normales asociadas al crecimiento uterino. Además de lo anterior, es frecuente que usted presente los siguientes síntomas:

  • Insomnio: Durante esta etapa, es probable presentar problemas para conciliar el sueño o volver a dormirse en mitad de la noche, por lo que un baño caliente antes de ir a la cama puede ayudarle bastante.
  • Calambres: Es frecuente presentar contracturas musculares dolorosas a nivel de pantorrillas o pies siendo esto más frecuente en las noches.

 

Cambios que ocurren entre la semana 33 a la 36:

Durante este período, probablemente dejará de trabajar durante estas semanas y tendrá tiempo para preparar, junto a su familia, la llegada de su hijo(a).

  • Incomodidad en la cama: Puede deberse a que le cuesta respirar, tenga acidez o sensibilidad en las costillas. En esta etapa, resulta difícil encontrar una posición cómoda, por lo que se recomienda el uso de cojines para encontrar la postura más cómoda y así tener un mejor descanso.
  • Edemas: La presión que ejerce el útero a nivel de los grandes vasos dificulta el regreso de la sangre que va de las extremidades inferiores hacia el corazón, lo cual se refleja en la hinchazón que usted podrá sentir a nivel de tobillos y pies, lo cual aparece principalmente al finalizar el día y desaparece con reposo manteniendo los pies en alto. Es importante destacar que en caso que esta hinchazón sea brusca, intensa y generalizada (incluyendo manos y cara), se recomienda consultar a su médico, ya que podría estar relacionada a una alteración de la presión arterial.
  • Malestar Pélvico: Es común tener molestias como pinchazos o puntadas pasajeras en la zona pélvica e inguinal sobre todo cuando hay cambios de posición en forma brusca, lo cual se debe al estiramiento de los ligamentos de la zona pélvica.

 

Cambios que ocurren entre la semana 37 a la 40:

Hay que considerar que a partir de estas semanas su hijo(a) puede nacer en cualquier momento, por lo que en este período el feto toma la posición definitiva y comienza gradualmente a acomodarse para el parto; encajándose en la pelvis, por lo que usted notará una mayor pesadez en la zona pélvica. Se encontrará mucho más cansada, sensible, con falta de aliento, entre otras.

Tanto la etapa de embarazo como la del puerperio (etapa posterior al parto) es un período en que las mujeres están especialmente sensibles y cursan con frecuentes cambios emocionales, por lo que es fundamental que la familia se reorganice para apoyar y así liberar por un tiempo a esta nueva madre de algunas tareas, con el fin de que ella pueda descansar y dedicarse a su hijo(a).

 

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