Recomendaciones importantes, previo a una cirugía.

Te entregamos algunas indicaciones que necesitas saber al enfrentarte a una cirugía de este tipo.

Antes de la cirugía, su médico le solicitará exámenes preoperatorios, que pueden ser de laboratorio o imágenes. Cada uno de estos puede presentar alguna complicación, por lo que es fundamental que informes a tu médico tratante sobre cualquier enfermedad que presente, así como alergias y medicamentos que utilice


Los pasos a seguir generalmente son: 

  • Ingresar con al menos 8 horas de ayuno (ni agua, ni comida).
  • Ingresar con TODOS sus exámenes e imágenes.
  • Ingresar con este u otros documentos de consentimiento informado debidamente leídos, entendidos, y firmados.

Además de la labor dentro del pabellón, el anestesiólogo previo al procedimiento lo evaluará (visita preanestésica) poniendo particular énfasis en:

  • Enfermedades, cirugías y procedimientos anestésicos previos.
  • Medicamentos de uso habitual, este punto es fundamental, por lo tanto es muy importante traer el día del procedimiento, anotado todos los medicamentos con las respectivas dosis y horarios de toma de éstos.
  • Muy importante además de la información clínica obtenida durante la entrevista, es que traiga todos los exámenes solicitados en el periodo previo a la cirugía (Sangre, imágenes, electrocardiograma, ecocardiograma, etc.), con el fin de evaluar de forma objetiva su estado de salud.

RIESGOS COMUNES A TODAS LAS CIRUGÍAS.

  • Trastornos de la coagulación, trombosis (formación de coágulos dentro de los vasos sanguíneos), embolias (es una obstrucción de un vaso sanguíneo producida por un coágulo, grasa o burbuja de aire), incluyendo embolia pulmonar y falla circulatoria.
  • Lesión de vasos sanguíneos.
  • Embolias aéreas (transporte de burbujas de aire en el aparato circulatorio).
  • Shock, infarto del miocardio, trastornos circulatorios encefálicos con las consecuentes secuelas neurológicas.
  • Hipoxia.
  • Hemorragias, con la consecuente necesidad de transfusiones sanguíneas. • Transfusiones de sangre y sus derivados, a pesar de los test actuales, conllevan el riesgo de adquirir infecciones como SIDA, hepatitis, sífilis, etc., además de poder producir reacciones adversas.
  • Infecciones, las que pueden aparecer desde pocas horas hasta mucho tiempo tras la operación.
  • Durante el tiempo que dura la operación, el paciente debe permanecer inmóvil sobre la mesa operatoria, y a pesar de todos las precauciones necesarias, es posible que se produzcan lesiones en la piel, huesos y articulaciones, las que generalmente son de resolución espontánea y no dejan secuelas.
  • Reacciones adversas a los medicamentos administrados durante la operación, lo que incluye a las drogas usadas en la anestesia.
  • Para evitar la formación de hematomas, al finalizar la intervención es necesario a veces colocar un drenaje en la herida operatoria, el cual es retirado usualmente uno o más días después de la operación. Este drenaje puede causar molestias y/o irritar la piel. Al momento de ser retirado, puede cortarse, quedando una parte dentro de la herida, lo que puede hacer necesaria una revisión quirúrgica de la herida.
  • Una vez finalizada la operación, su médico anestesista, junto a su cirujano, decidirán si es conveniente para su salud mantener durante un tiempo la intubación/respiración mecánica, estadía en una unidad de cuidados intensivos o intermedios, o si puede volver a su habitación.
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