Las enfermedades respiratorias en niños están dentro de las preocupaciones principales de los padres en la época de otoño-invierno. Con la llegada de los meses más fríos y el regreso a clases, las salas se convierten en el escenario ideal para la propagación de virus. Estar informados y tomar medidas preventivas es clave para proteger la salud de los más pequeños del hogar.
A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber para enfrentar el invierno con tranquilidad y mantener a tus hijos sanos.
¿Qué son las enfermedades respiratorias en niños y por qué aumentan en invierno?
Las enfermedades respiratorias afectan las vías respiratorias, desde la nariz y la garganta hasta los pulmones. Durante la temporada de bajas temperaturas, la incidencia de estas infecciones se dispara por varios motivos.
En primer lugar, el frío debilita las barreras naturales de las vías respiratorias, facilitando el ingreso de microorganismos. Además, tendemos a pasar más tiempo en espacios cerrados y mal ventilados, lo que aumenta la concentración de virus respiratorios. El regreso a las salas cuna, jardines infantiles y colegios multiplica el contacto físico entre los niños, facilitando el contagio cruzado.
Enfermedades respiratorias más comunes en niños
Existen distintas enfermedades que suelen afectar a los menores durante la época invernal. Las más recurrentes incluyen:
- Resfriado común: Causado por múltiples virus, suele presentar congestión nasal, estornudos y tos leve.
- Influenza (Gripe): Provoca fiebre alta, dolores musculares, fatiga profunda y tos seca.
- Bronquiolitis y Virus Sincicial Respiratorio (VRS): Afecta especialmente a los niños pequeños y lactantes, inflamando las vías respiratorias más pequeñas (bronquiolos) y dificultando la respiración.
- Faringitis y amigdalitis: Inflamación de la garganta y las amígdalas, a menudo acompañada de dolor al tragar y fiebre.
Principales síntomas de alerta y cuándo acudir a urgencia
Es normal que los niños se resfríen un par de veces al año, pero es fundamental saber diferenciar un cuadro leve de uno que requiere atención médica inmediata. Debes estar atento a los siguientes signos de alarma para saber si es momento de acudir a un servicio de urgencia:
- Dificultad para respirar: Respiración muy rápida, hundimiento de las costillas al tomar aire o aleteo nasal.
- Fiebre alta y persistente: Especialmente si no cede con medicamentos, si se mantiene por más de 3 días, o si se presenta en bebés menores de 3 meses.
- Cianosis: Coloración azulada o pálida en los labios o alrededor de la boca, indicativo de falta de oxígeno.
- Decaimiento extremo: El niño no quiere comer, beber líquidos o está anormalmente somnoliento y difícil de despertar.
- Silbidos en el pecho (sibilancias): Un sonido agudo al exhalar.
Consejos para prevenir las enfermedades respiratorias en niños
La prevención es nuestra mejor herramienta. Implementar estos sencillos hábitos en la rutina familiar puede marcar una gran diferencia para fortalecer el sistema inmune y evitar contagios:
- Lavado o higienización de manos frecuente: Enseña a tus hijos a lavarse las manos con agua y jabón, especialmente al llegar del colegio, antes de comer y después de ir al baño. También es útil el uso de alcohol gel para una higiene rápida y accesible de manos, alternando con el lavado tradicional.
- Ventilación diaria: Abre las ventanas de tu casa todos los días por al menos 15 a 20 minutos para renovar el aire, incluso si hace frío. Además es importante mantener una óptima ventilación mientras se utilizan medios de calefacción para evitar la contaminación intradomiciliaria.
- Evitar cambios bruscos de temperatura: Abriga a los niños en capas para que puedan adaptarse a la temperatura del ambiente interior y exterior. En caso de que debas exponer a un niño a algún cambio de temperatura, se recomienda proteger su vía aérea.
- Alimentación saludable e hidratación: Una dieta rica en frutas y verduras aporta las vitaminas necesarias (como la vitamina C) para mantener fuertes las defensas. Además, la hidratación juega un rol importante en la prevención y manejo de cuadros respiratorios.
- Vacunación al día: Asegúrate de que tus hijos cumplan con el calendario de vacunación, incluyendo la vacuna anual contra la influenza. Es importante recordar que la inmunidad o protección de esta vacuna se logra aproximadamente 2 semanas después de la administración, por lo que se recomienda vacunarlos con anticipación y no esperar el período crítico estacional.
- Cubrirse al toser o estornudar: Enséñales a usar el antebrazo o un pañuelo desechable, nunca las manos, para evitar la propagación de enfermedades respiratorias.
- Evitar lugares concurridos y cerrados: Procura no asistir con niños a espacios con grandes aglomeraciones de personas, especialmente si el lugar carece de una ventilación adecuada. Los ambientes cerrados y con mucha gente facilitan la concentración y propagación de virus y bacterias en el aire.
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