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Salud mental perinatal: por qué cuidarte también es cuidar a tu bebé

Salud mental perinatal: por qué cuidarte también es cuidar a tu bebé

Imagina a Sofía. Había planeado su embarazo con muchísimas ganas, y, por fin, tenía a su bebé sano en brazos. Para el resto del mundo, ella "lo tenía todo" para estar radiante de felicidad. Sin embargo, muchas tardes, lo único que sentía era unas inmensas ganas de llorar y un nudo de angustia en el pecho que no la dejaba respirar tranquila. 

Si te sientes o te has sentido como Sofía, quiero decirte algo con total honestidad: no estás sola y esto no es, bajo ningún punto de vista, una señal de debilidad. Sentirte abrumada, con miedo o triste en esta etapa perinatal responde a un proceso biológico, hormonal y emocional tremendamente complejo.
Eres una excelente mujer y madre, que justo ahora,  está atravesando un gran desafío,  validar lo que sientes sin culpa es el primer paso para volver a estar bien.

¿Qué es la salud mental perinatal?

La salud mental perinatal es tu bienestar emocional y psicológico desde el inicio de tu embarazo hasta que tu bebé cumple sus primeros 12 meses de vida. Es un período profundamente transformador y muy diferente a la salud mental general, porque tu cuerpo y tu mente están operando bajo revoluciones hormonales, falta de sueño y la inmensa responsabilidad de cuidar una nueva vida. 

De hecho, estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocen y advierten que esta etapa es de altísima vulnerabilidad para las mujeres, subrayando que experimentar dificultades emocionales en este período es mucho más común de lo que la sociedad nos hace creer.

Los cambios emocionales más comunes en el embarazo

A menudo nos dicen que el embarazo debe ser  luz y plenitud, pero la realidad es que trae consigo un torbellino de emociones válidas y naturales. La ansiedad prenatal es una compañera frecuente; es normal sentir preocupación por el desarrollo de tu bebé, por tu salud o por cómo cambiará tu vida. 

A medida que avanzan los meses, pueden surgir miedos al parto y a la maternidad misma, haciéndote dudar de tus propias capacidades. Además, la dinámica diaria empieza a transformarse y los cambios en la relación de pareja son inevitables. A veces generan roces mientras ambos intentan adaptarse a la idea de convertirse en padres. Conversar abiertamente, sin buscar culpables, ayuda a aligerar esa carga.

Depresión y ansiedad postparto: más frecuente de lo que crees

Tras el nacimiento, el ajuste físico y emocional es gigante, pero hay que saber diferenciar entre la depresión postparto y el "baby blues".

El "baby blues" o melancolía postparto afecta a una gran mayoría de mujeres durante los primeros días; te sientes más sensible, lloras con facilidad y estás agotada, pero es transitorio y suele pasar en un par de semanas.

Sin embargo, si esa tristeza se vuelve un peso constante, si sientes una desconexión emocional profunda con tu bebé, o tienes pensamientos intrusivos que te asustan, podríamos estar frente a una depresión postparto o cuadros de ansiedad. Estas señales de alerta son llamados de tu cuerpo pidiendo apoyo. 

Saber cuándo buscar ayuda profesional es un acto de valentía y de inmenso amor hacia ti y tu familia. Si sientes que los días oscuros no pasan, te invitamos a informarte y apoyarte leyendo más sobre la depresión después del embarazo.

El autocuidado no es egoísta: estrategias concretas

Es difícil pensar en las necesidades propias con un pequeño recién nacido, pero el autocuidado es fundamental. Todo empieza por el descanso. Sí, aunque parezca una meta inalcanzable, intenta cerrar los ojos cuando tu bebé duerma, dejando de lado la loza o el orden de la casa.

Para lograr este respiro, necesitas apoyarte firmemente en tu red de apoyo. Pide ayuda concreta a tu familia o amistades; diles exactamente qué necesitas, ya sea que te traigan comida casera o cuiden un rato a tu guagua para que te des una ducha larga. 

A medida que tu médico lo permita, incorporar una actividad física leve, como salir a caminar con el coche, te ayudará a liberar endorfinas y despejar la mente. 

Finalmente, regálate pequeños momentos de mindfulness y respiración. Detenerte cinco minutos al día para respirar profundo y anclarte en el presente puede devolverte la calma en medio del caos.

¿Cómo puede apoyarte Cruz Blanca en tu salud mental?

No tienes por qué transitar este camino a solas; queremos facilitarte el acceso al apoyo que mereces. Te animamos a revisar la cobertura psicológica específica que tienes aprovechando los beneficios de tu plan. Contar con psicología online disponible te permite recibir terapia y contención profesional desde el refugio y la comodidad de tu hogar.

Un mensaje para las parejas y familias

Si estás leyendo esto y eres la pareja, familiar o amistad de una mujer que acaba de tener un bebé, tu rol en su bienestar es vital. Ella no necesita que minimices lo que siente ni que le digas que "debe estar feliz porque el bebé está sano". 

Necesita que valides sus emociones, que la escuches sin juzgarla y que le ofrezcas soluciones concretas. Prepárale la comida, cuida al bebé mientras ella duerme una siesta ininterrumpida y recuérdale todos los días lo bien que lo está haciendo. Tu empatía y tu presencia activa son el mejor sostén emocional que puede recibir.

Si estás pensando en ser mamá o ya estás en este camino, en Cruz Blanca queremos acompañarte en cada etapa, cuidando tu salud física y emocional. Cotiza con nosotros y encuentra el plan que mejor se adapte a ti y a tu familia. 

Conoce los beneficios para maternidad de los planes Cruz Blanca → Junto a ti mama 

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